Saludo del Director Titular

Queridos padres:

Recientemente ha dicho el Papa Francisco: “El elemento principal en la escuela es aprender a ser magnánimos. La magnanimidad: esta virtud del grande y del pequeño, que nos hace mirar siempre al horizonte. ¿Qué quiere decir ser magnánimos? Significa tener el corazón grande, tener grandeza de ánimo, quiere decir tener grandes ideales, el deseo de realizar grandes cosas para responder a lo que Dios nos pide, y precisamente por esto realizar bien las cosas de cada día, todas las acciones cotidianas, las obligaciones, los encuentros con las personas; hacer las cosas pequeñas de cada día con un corazón grande abierto a Dios y a los demás”.

Así queremos recorrer cada curso que comenzamos juntos, con esa ilusión. Si somos magnánimos hasta lo más pequeño del trabajo cotidiano se abre a horizontes amplios y descubrimos la grandeza que encierra cada instante. La Milagrosa tiene que seguir creciendo y mejorando en la línea de su visión, su misión y sus valores centrales:

Nuestra visión: El colegio pretende ser reconocido como una comunidad educativa orientada hacia el servicio de la persona en su dimensión más humana, profesional y espiritual, ofreciendo un modelo de trabajo basado en una visión trascendente del hombre y del mundo.

Nuestra misión: Colaborar con los padres en la educación de sus hijos, y desarrollar al máximo las capacidades de profesores y alumnos, en un clima de libertad y responsabilidad personales, de forma que sean capaces de mejorar la sociedad mejorando ellos mismos.

La Milagrosa, desde sus inicios hasta hoy, ha ido creciendo y mejorando gracias al trabajo abnegado de muchas personas que han sabido estar ahí cuando hacía falta, dando su tiempo, su inteligencia y también su corazón, en las decisiones importantes y en las acciones cotidianas.

Recuerdo una conversación que mantuve con uno de mis antiguos profesores de colegio que, como tantas otras personas, se dejó en él gran parte de su vida. Yo le pedía que me diera un consejo para iniciar mi trabajo aquí. Él me contestaba que no, que cada uno tenía que hacerlo a su manera, de acuerdo con su forma de ser. Después de cierta insistencia me dijo: “No te olvides de que lo importante del colegio la Milagrosa es cada persona”. Y así es, así queremos que sea, un gran proyecto al servicio de lo único importante: cada persona.

Para lograr este objetivo, todos somos necesarios: sobre todo los padres, primeros educadores, después los profesores y todo el personal del colegio y al final cada alumno, que para la Milagrosa es único. Queremos que de La Milagrosa salgan personas preparadas, libres y responsables, capaces de amar a Dios y a los demás, conscientes de sus puntos fuertes y de sus debilidades, pero decididos a dar lo mejor de sí mismas en todos los ámbitos de su vida para hacer felices a los demás y así mejorar la sociedad, hombres y mujeres para los demás.

A esto van dirigidos todos los proyectos que pondremos en marcha y que os iremos comunicando. Esperamos hacer realidad estas ilusiones contando con todos vosotros.

Como siempre, estoy a vuestra disposición para lo que podáis necesitar.

Un afectuoso saludo.
Juan Manuel Gallent Olivares
Director Titular

 

 

 

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